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Dificultades de aprendizaje en la Dislexia.

Pautas para desarrollar:

1º.Trabajo sistemático de la ortografía arbitraria: reforzar sólo una determinada regla de ortografía, por ejemplo (b/v), durante varias semanas.

2º Leer, comprender y aplicar las reglas de ortografía más importantes o generalizables del grafema “b”.

3º Leer, comprender y aplicar las reglas de ortografía más importantes o generalizables del grafema “v”.

Contestar activamente a preguntas sobre el uso de las reglas de las palabras que se escriben con b/v.

Aplicar estas reglas de ortografía de diferentes maneras:

Buscar en un texto palabras que cumplan las reglas de ortografía que estamos trabajando.

– Hacer tarjetas con las reglas de ortografía y otras con ejemplos de palabras que cumplen dichas reglas para jugar al Memory, para emparejar o para hacer cualquier actividad que se nos ocurra.

Escribir una lista de palabras o ejemplos que cumplan una determinada regla de ortografía. (Una lista por cada regla de ortografía).

– Utilizar esas listas para jugar a ver quién adivina la regla de ortografía que cumple cada una. (Para ello las listas de palabras no deben incluir la norma a la que corresponden).

Inventar una historia oral que vaya incluyendo todas las palabras de una lista concreta, también podemos hacer una redacción escrita con alguna lista.

Realizar juegos como, por ejemplo, definir las palabras de la lista a otra persona para que adivine de ¿Qué se trata?, hacer trabalenguas con ellas, inventar adivinanzas, deletrearlas, jugar a ver quién memoriza más palabras con otra persona, etc.

Utilizar las listas para trabajar la Velocidad Lectora, para ello las debe leer el niño/a cronometrando el tiempo, después la lee el adulto mientras le cronometra el niño y por último las vuelve a leer el niño/a para ver si supera la primera marca de tiempo, mientras más veces se repita su lectura mejor. (Este tipo de actividades les suelen motivar, ya que tengamos en cuenta que al leerlas varias veces su velocidad lectora será mayor y se sentirán competentes cuando vean que el tiempo que han tardado no difiere demasiado del que ha tardado una persona que ellos consideran “buen lector”).

6º Completar listas para completar con b/v impresas para la autoevaluación y autocorrección del alumno.
Esas mismas listas las podemos volver a realizar 2 o 3 semanas después para comprobar si tenemos más o menos errores.

7º Practicar la ortografía de la b/v en Internet.

Actividades que podemos realizar con las palabras frecuentes en las que cometamos errores recurrentes.

– Tener nuestra propia libreta de ortografía visual en la que vayamos anotando palabras frecuentes en las que tenemos normalmente errores. Para anotarlas tendríamos que hacer un dibujo con la palabra en cuestión en el que remarquemos la letra confusa. Cada vez que hagamos un dictado podemos pasar a nuestra libreta las palabras habituales en las que el niño/a considere que siempre duda de su ortografía.

– En nuestra libreta o carpeta de ortografía podemos hacer una tabla para anotar los errores más frecuentes en dictados o redacciones y cada vez que lo encontremos hacemos una señal, esto nos puede ayudar a saber cuales son las palabras que escribimos mal con más frecuencia, por lo que recordaremos su ortografía.

Más técnicas que nos pueden ayudar a memorizar la ortografía correcta de determinadas palabras.

– Cuando haya palabras muy frecuentes como “había, era u hombre” que escribamos mal, además de hacerle su dibujo en nuestra libreta y anotarla en la tabla de errores frecuentes, podemos hacer varias cosas para recordar esa palabra: Deletrearla con los ojos cerrados intentando visualizarla mentalmente, crearla con plastilina u otro material moldeable, asociarle un gesto, sonido, imagen o cualquier cosa que represente su ortografía,  etc.

Escribir esa palabra en grande y seguirla con el dedo, decirla en voz alta y cerrar después los ojos para imaginar su forma hasta visualizarla mentalmente, igual que podríamos imaginarnos “Un elefante amarillo”, pues podemos intentar imaginarnos la palabra “iba”.

Ser conscientes de cada error, analizarlo y ver si lo podemos explicar con alguna regla ortográfica.

Ejercicios que nos pueden venir muy bien para trabajar la ortografía arbitraria:

– Trabajar con las cartas de ortografía visual creadas por nosotros o las de (YALDE), jugar a las parejas, hacer redacciones o cualquier tipo de actividad con ellas.

Buscar en un texto todas las palabras con ortografía dudosa, subrayarlas, intentar visualizarlas mentalmente, deletrearlas primero al revés y después desde el principio sin tenerlas delante físicamente, sólo observando su imagen mental, y tras esto pedirle a alguien que nos haga ese dictado, el cual luego corregiremos ayudándonos del texto original.

– Pedirle a alguien que nos escriba un texto breve o algunas frases con errores ortográficos de los que estemos trabajando en ese momento e intentar corregírselo sin ayuda.

– Pedirles a quienes nos corrijan los dictados, copiados, deberes o redacciones que no nos tachen las faltas, sino que nos pongan al lado de cada renglón el nº de errores que hay para que nosotros intentemos descubrirlos. (Qué nos separen los errores por nº de tildes y nº de otras faltas).

Para saber si estamos avanzando cada dos o tres meses podemos escribir una redacción libre de unas 20 líneas para autoevaluarnos, para lo cual tenemos que utilizar la ecuación:

Nº de errores X 100 partido por número de palabras de tu redacción. Anota los datos en una tabla de tu carpeta de ortografía.

Es recomendable realizar estos ejercicios o actividades de ortografía arbitraria una vez que el niño/a tenga clara la ortografía natural y las normas de ortografía invariante, sino es así, debemos realizar primero los ejercicios propuestos para trabajar este tipo de ortografía.

No todos los ejercicios están indicados para todos los niños/as, por lo que el adulto tiene que valorar que tipo de tareas son más beneficiosas para cada niño/a, le motivan o gustan más, utilizan sus puntos fuertes o buenas habilidades, son propicias para su edad, etc..

Fuente de información:

http://www.ladislexia.net/

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Las dos vías de escritura de las palabras.

La existencia de esta variedad de “ortografías” en la lengua española implica que su usuario necesita contar con dos estrategias diferentes de escritura, con dos rutas o vías de procesamiento complementarias:

1- La vía indirecta o fonológica, que actúa segmentado la palabra hablada en fonemas para luego codificarlos aplicando las reglas de conversión fonema-grafema. La escritura por vía fonológica supone el proceso inverso a la lectura por esa misma vía: si al leer identificamos las letras y, aplicando ciertas reglas, las convertimos en fonemas que se articulan, al escribir hemos de identificar los fonemas para convertirlos en letras y escribirlas… Pero el problema es que nuestras palabras no son fonemas, sino secuencias de sonidos coarticulados, de modo que el proceso de escritura se complica bastante más que el de lectura.

En primer lugar, si estamos escribiendo de forma espontánea, debemos activar el concepto que queremos expresar en el sistema semántico. A continuación, debemos buscar la forma hablada correspondiente a dicho concepto en el “almacén” que se denomina léxico fonológico y, acto seguido, producir efectivamente la palabra hablada (de forma audible o en lenguaje interno). Dicha la palabra, debemos analizarla fonológicamente, es decir, debemos descomponerla en los sonidos que la constituyen e identificar cuáles son los fonemas correspondientes. Una vez identificados los fonemas, ya podemos covertirlos en letras mediante la aplicación de las RCFG, es decir, reglas de conversión de fonema a grafema. Las letras activadas al aplicar las RCFG serán a continuación producidas físicamente mediante el correspondiente programa grafomotor.

La vía indirecta es insuficiente para poder escribir bien todas las palabras del castellano; concretamente, no nos permite escribir bien 20 las palabras poligráficas (aquéllas que pueden escribirse de más de una forma fonéticamente correcta, pero sólo de una forma correcta desde el punto de vista ortográfico, como es el caso de “barco”, que suena igual si se escribe “varco”). Tampoco nos permite escribir bien las palabras homófonas (“vaca”/ “baca”, “hola”/”ola”…). En todos estos casos, para escribir con corrección ortográfica es necesaria la existencia de una segunda vía que, en lugar de escribir fonema a fonema (fonológicamente), lo haga utilizando representaciones globales no fonológicas de las palabras.

2- La vía directa u ortográfica, mediante la cual se escribiren las palabras a partir de representaciones globales de las mismas almacenadas en nuestra memoria y que resulta imprescindible para los casos de ortografía arbitraria. Esta vía de escritura comienza con la activación del significado en el sistema semántico, pero el siguiente paso no es ya la activación de la representación correspondiente en el léxico fonológico, sino la activación de una representación ortográfica de la palabra almacenada en un almacén de memoria denominado léxico ortográfico.

Como en el caso del léxico visual ( un almacén de memoria que podríamos imaginar como una especie de álbum mental que archiva todas las “fotocopias” (imágenes mentales) de palabras escritas que uno ha ido grabando en su memoria a partir de su experiencia lectora), estas representaciones ortográficas de las palabras son globales y se forman a partir de la experiencia: cuando uno escribe muchas veces una palabra, forma una huella visomotriz de ella en su memoria, de modo que lo que denominamos léxico ortográfico no es más que el conjunto de todas las huellas, o representaciones, de ese tipo. Cuando se ha activado una representación de esta naturaleza, lo único que hace falta ya para la escritura es que el programa grafomotor se ponga en marcha y la produzca físicamente, en el papel.

Al pensar en la necesidad de esta vía de escritura no podemos olvidar qué peculiaridades fonéticas hacen que el número de palabras poligráficas y homófonas sea mucho mayor para ciertos colectivos que para otros. Por ejemplo, el yeísmo hace que la diferenciación Y/LL sea visual y no auditiva, del mismo modo que el ceceo y el seseo hacen lo propio con la diferenciación Z/S y CE,CI/SE, SI.

 

Problemas en las rutas de escritura.

La ortografía del español requiere que se escriba por la vía directa una larga serie de palabras, de modo que cuando alguien carece de las oportunas representaciones ortográficas globales comete abundantes errores en palabras. Cuando escribimos mal una palabra que sigue una determinada RCFG, ello es síntoma de dos cosas: de un lado, demuestra que no dominamos la regla en cuestión; de otro, demuestra que esa palabra no forma parte de nuestro léxico ortográfico (por cierto, esto último lo ponen también de manifiesto los errores de unión y de fragmentación de palabras, ya que ambos errores nos están diciendo que las palabras se están escribiendo trozo a trozo, no como un todo).

El problema es que cuando uno carece de un léxico ortográfico amplio y, en consecuencia, no puede hacer otra cosa que escribir por vía indirecta, surgen dos problemas. En primer lugar, la escritura por esta vía indirecta es mucho más lenta y más fatigante.  El segundo problema es que, incluso quien domina bien las RCFG, cuando escribe muchas palabras seguidas por vía indirecta, tiende a cometer pequeños errores (omisión de letras, alguna sustitución…) que ponen de manifiesto el esfuerzo atencional que la tarea le exige. Si, además, el escritor no domina alguno de los “módulos” que componen la vía indirecta, los pequeños errores tienden a multiplicarse, hasta llegar incluso a hacer ilegible lo escrito.

Cuando el módulo no dominado es el que nos lleva de la palabra hablada a los fonemas, el fenómeno se ve perfectamente en los escritores noveles (niños de primero o segundo de Primaria) y en los alumnos con dificultades de aprendizaje de la escritura, los cuales –por su escasa experiencia de escritura suelen carecer de un léxico ortográfico mínimo y se ven condenados a escribir sólo por vía indirecta: las omisiones de letras en posición silábica final o intermedia, las sustituciones de letras que representan fonemas similares (como v,b/p; d/z; o/u; ch/y, ll…), los cambios del orden de las letras en la secuencia de la palabra, etc. llegan a ser moneda de curso corriente en sus escritos.

En tales casos son también muy frecuentes los errores asociados a un aprendizaje insuficiente de las RCFG más complicadas, como las relativas a GUE, GUI, R/RR… que manifiestan un funcionamiento deficiente del “módulo” de conversión a grafemas, pero a pesar de lo que a veces se afirma al respecto no lo son tanto las sustituciones entre letras basadas en el parecido meramente visual entre las grafías, que en caso de darse habría que atribuir a un problema localizado en el “almacén de grafemas”.

 

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Tipos de ortografía en castellano.

a) Ortografía fonética: implica la utilización de las denominadas reglas de conversión fonema-grafema. Englobaría a todas aquellas palabras transparentes, palabras que pueden codificarse por medio de la transformación inequívoca de los fonemas que la constituyen en letras.

b) Ortografía arbitraria: precisa de procesos de memoria visomotriz. Se hace imprescindible para la escritura de palabras que no son transparentes y para las que no contamos con ninguna regla categórica que nos pueda sacar de dudas.

c) Ortografía reglada: precisa del conocimiento específico de las distintas reglas tradicionales ortográficas y de la capacidad de transferencia para su aplicación a términos desconocidos.

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Relación entre procesos de escritura y errores ortográficos.

  1. Ausencia de la forma ortográfica de la palabra en la memoria viso-motriz (léxico ortográfico). Lo que describimos fallos de la escritura “por vía directa”:

    sustituciones, omisiones, adiciones o cambio de lugar de la letra “h”, palabras homófonas y uniones o separaciones indebidas.

  2. Procesamiento deficiente de la fonología.

    1. Procesamiento deficiente de la fonología (procesamiento del habla). Sustitución de un fonema por otro que tiene sonido similar (yocolate-chocolate); omisión de un fonema, generalmente “débil” (grade-grande); adición o inserción y cambio de posición (manica-máquina, colodaro-colorado).
    2. Procesamiento deficiente de los grafemas. Sustitución de una letra por otra visualmente parecida (n/u, m/w, p/q)
    3. Aprendizaje insuficiente o incorrecto de las Reglas de Conversión Fonema Grafema de tipo contextual.
      1. Intercambio g y j.
      2. Intercambio c y q.
      3. Intercambio c y z.
    4. Aprendizaje insuficiente o incorrecto de las reglas categóricas.
      1. sustitución de una letra por otra que representa el mismo fonema en otros contexto (tanbor).
      2. Omisión de la letra h (uevo)
      3. Sustitución de una palabra por otra homófona (hay/ahí)
      4. Ausencia o uso inadecuado de la tilde (cantáro)
      5. Uso inadecuado de las mayúsculas.

    Resto de artículo: www.cepazahar.org

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Cuaderno de Ortografía de Óscar Alonso- Eduteca.

contenedororto

uso de h y la h intercalada

uso de la b y la v.

uso de ll e y.
uso de j.

Cuadernillo que incluye dictados y actividades relacionadas con M antes de P y B. Tiene apartado de vocabulario, actividades de rellenado de huecos, construcción de palabras y clasificación.

Cuaderno Número 1 que corresponde al Primer Ciclo de Educación Primaria (1º y 2º de Primaria).

Cuaderno Número 2 que corresponde alSegundo Ciclo de Educación Primaria (3º y 4º de Primaria).